Reemplazar la clavija de un enchufe

Cuando nos encontremos ante una clavija endeble o estropeada de uno de los enchufes de nuestros electrodomésticos o dispositivos, no debemos de entrar en pánico, este es un problema muy fácil de remediar y a continuación le vamos los brindar los pasos y recomendaciones necesarias.

 

Nunca está de más recordar que antes de comenzar a realizar cualquier tipo de reparación o mantenimiento a algún elemento de las instalaciones eléctricas, como las clavijas de los enchufes, estos deben encontrarse completamente desconectado para evitar y prevenir los accidentes que se suelen producir con la electricidad, como recibir los denominados calambrazos.

 

Cómo sustituir la clavija:

 

Para empezar, los https://www.electricistascolladovillalba.es le aconsejan que deben reunir las herramientas necesarias para poder realizar el reemplazo de la clavija. El alicate siempre de es de mucha ayuda para cualquier trabajo que realicemos cuando se trata de la electricidad, con el podemos cortar y retirar la cubierta aislante de los cables para poder realizar la sustitución. Igualmente, es importante tener a la mano un destornillador plano para la apertura de la clavija.

 

Evidentemente, otro de los materiales que necesitaremos es una clavija nueva para sustituir a la ya obsoleta. Las clavijas suelen deteriorarse por el continuo uso y golpes que en ocasiones estas reciben, no obstante, existen algunas que se estropean sin llevar tanto tiempo de uso, es por ello que es importante adquirir una clavija de buena calidad y con garantía de durabilidad para así evitar estar constantemente reemplazándola.

 

En el mercado existen diferentes tipos de clavijas, cada una de ellas con sus características propias; debido a ello debemos conocer bien cuál es la clase de clavija que necesitamos, sobre todo es importante elegir una con el tamaño adecuado ya que existen clavijas que son de dimensiones grandes y pueden representar un problema si no se adaptan a las tomas de luz de nuestra instalación eléctrica.

 

Inicialmente, tenemos que desarmar la clavija dañada, para ello utilizaremos el destornillador y tendremos que estar pendientes de no extraviar los diminutos tornillos que extraeremos. Una vez tengamos el acceso a los cables estos se nos presentaran del siguiente modo: verde o amarillo será tierra, azul será el neutro y marrón la fase.

 

A continuación, mediremos la longitud de cable que vamos a utilizar, procurando que estos no queden muy cortos y nos dificulten realizar el reemplazo de la clavija, ni que queden muy largos y terminen sobresaliendo de la clavija.

 

Ahora bien, lo siguiente será aflojar la prensa de la clavija donde realizaremos las pertinentes conexiones. Para los que no poseen los conocimientos básicos de electricidad, el borne que se encuentra en el medio y que usualmente es el único que se está identificado es donde se deberá conectar el cable tierra, es decir el de color amarillo o verde.

En los otros dos terminales conectaremos la fase y el neutro, el cable azul y el marrón, sin ningún orden en específico, lo único que debemos procurar es que sea en terminales diferentes y no los dos cables en un mismo borne.

 

Para finalizar, volvemos a ubicar la prensa de la clavija sobre las conexiones que hemos realizado, y cerramos la clavija con sus respectivos tornillos. Todo esto lo debemos hacer ajustando lo mejor posible cada pieza con la que hemos trabajado para evitar que se despeguen los cables cuando conectamos y desconectamos el enchufe, además se previene los indeseados cortocircuitos que se producen cuando se realizan conexiones de mala calidad.